Arima y sal - Coiección 2025
MATERIA VIVA
by
LAURA ESCRIBANO
Materia viva nace del latido que habita en el interior de los árboles: esa arquitectura perfecta que crece en silencio, capa tras capa, año tras año, dejando en su cuerpo una huella de tiempo, memoria y evolución. Como los anillos de un tronco, cada creación de esta colección se construye desde dentro hacia afuera, conformando un cuerpo que respira, madura y se transforma.
En el corazón de esta colección late la idea de que la belleza no es estática, sino el resultado de un proceso lento, orgánico y profundo. Como la madera, las mujeres también son materia viva: crecen con lo vivido, se agrandan con cada experiencia, se fortalecen en su núcleo y revelan en su superficie un mapa único, imposible de imitar.


ARQUITECTURA DE COLECCIÓN
La colección se estructura en tres universos que dialogan entre sí, médula, anillos y cortezas, reinterpretados desde la alta costura.
La médula encarna el esqueleto íntimo, una arquitectura transparente y estructural que sostiene todo lo que vendrá. Los anillos son las capas que se acumulan con el tiempo: ligeras, en movimiento constante, como si cada falda fuera un momento que se despliega. La corteza, última piel, da forma a la memoria visible: texturas, manipulación textil, material orgánico que se convierte en obra.
HOMENAJE A LA BELLEZA QUE MADURA CON EL TIEMPO
Cada look es un organismo en crecimiento, una historia que se escribe en capas. La novia que viste esta colección no busca disfrazarse, habita su propia evolución. Lleva consigo las señales del camino recorrido, la fuerza de su centro y la delicadeza de su superficie.
SENTIR LA ALTA COSTURA
En Materia viva, el tiempo no es desgaste: es nueva capa, herencia.
El tejido no es ornamento: es memoria en movimiento.
El vestido no es un objeto: es un cuerpo que respira con ella.
Así, la alta costura se convierte en un territorio vivo, donde la artesanía crea vida. Donde cada puntada es una raíz, cada capa un momento, cada textura una revelación.















