Cuando Lourdes se adentró en el proceso de creación de su vestido de novia, lo que buscaba era un diseño auténtico, único y que reflejara su estilo personal de forma rotunda. No quería un vestido convencional; quería algo con carácter, que la hiciera sentir segura, cómoda y elegante, pero al mismo tiempo con un toque atrevido.
Así que decidió confiar en nuestro atelier y el resultado fue un vestido de corte lencero, hecho a medida para realzar su figura y aportar una sensación de ligereza y sensualidad sin igual.
El vestido se confeccionó en triple capa de georgette, un tejido conocido por su fluidez y su capacidad para ser ligero y vaporoso. No tenía forro ni crepé, lo que permitía que el diseño tuviera una sensación completamente transparente y translúcida. Esta elección proporcionaba un aire etéreo y refinado que no pasaba desapercibido. La falda del vestido tenía una abertura central, dando un toque dinámico y moderno al conjunto, mientras que la cola, aunque de longitud mediana, contaba con un acabado en punta que creaba un contraste interesante con el diseño minimalista del resto del vestido.
Encaje antiguo y detalles que cuentan historias
Lo que realmente hizo este vestido único fue el uso de un encaje antiguo procedente de un vestido victoriano. Este encaje, cuidadosamente recuperado y restaurado, se aplicó de forma magistral en varias zonas del vestido, incluyendo los bajos de la falda, los costados, la zona del seno, la espalda y el borde de la cola, creando una estructura delicada pero con una gran carga simbólica. El encaje, con sus intrincados detalles, se convirtió en el elemento que conectaba el pasado con el presente, aportando un toque de historia y romanticismo al diseño tan contemporáneo.
El encaje victoriano no sólo fue un homenaje a las tradiciones, sino también un símbolo de elegancia atemporal. Lourdes deseaba llevar algo con una carga sentimental, algo que la hiciera sentir profundamente conectada con las generaciones pasadas, pero adaptado a su propio estilo y personalidad. Y lo logró.
Un vestido atrevido, sin mangas y de tirantes
El diseño de Lourdes se completó con unos tirantes finos que contrastaban con el aire de sofisticación del encaje, mientras que la falta de mangas daba al conjunto un aire atrevido, casi de modernidad pura. Esta elección permitía que el vestido tuviera una línea limpia y fluida, sin adornos innecesarios, con un diseño sencillo pero profundamente cargado de significado.
Cada paso en el proceso de creación del vestido fue un reto, pero también un proceso maravilloso para Lourdes. Desde la elección de los materiales hasta la disposición del encaje, cada detalle se consideró cuidadosamente para que el vestido final no solo fuera hermoso, sino que también representara su personalidad y estilo en su día más especial.
Un resultado inigualable
Créditos:
Fotografía: Sal de coco
Joyeria: Suma Cruz








