Laura sabe leer tu alma. Cuenta la historia de tu vida a través de tu vestido.
Conocí su trabajo gracias a las redes sociales estando embarazada ya de nueve meses.
Cuando le llamé, desde el primer momento, hubo una conexión muy fuerte entre las dos. Recuerdo que estuvimos cerca de dos horas hablando por teléfono.
La primera vez que fui al taller, me faltaban apenas unos días para dar a luz.
No creo que pueda expresar con palabras cómo me hizo sentir.
Ella y Asun hicieron no sólo un trabajo impecable, sino que me regalaron ilusión, cariño y complicidad.
Nunca podré olvidarlas porque me han acompañado durante ya ocho meses de mi recién estrenada maternidad.
A pesar de que conseguí, sorprendentemente, perder más de 16 kilos antes de la boda sin hacer dietas ni locuras insalubres, desde el primer momento, teniendo mi bebé mes y medio, me hicieron sentir preciosa.
Laura contó, puntada a puntada, día a día, la historia de mi momento vital: el deshielo. La llegada de la primavera. Las primeras flores, delicadas y hermosas, de un almendro.
Decir “gracias” se queda corto.
Ninguna otra persona hubiera podido acompañarme y crear con tanta sutileza algo tan bello, ligero y que reflejara mi personalidad como ella lo hizo.