Laura es una gran profesional, con verdadera vocación por su trabajo.
Consigue hacer pura magia, rescatando tejidos que ya de por sí son joyas únicas, para hacer los vestidos más especiales que alguien pueda soñar.
Como colaboradora puntual con el atelier puedo decir, por propia experiencia, que tiene en cuenta absolutamente todos los detalles para siempre intentar llegar a la perfección. Y lo más importante, trata a cada una de sus clientas con la atención que verdaderamente merece, con un trato muy cercano y sincero de verdad (eso por desgracia ya no abunda).
Sin dudarlo ella me hará mi pieza especial, en cuanto tenga la excusa de cualquier evento importante. En estos días que la industria de la moda es tan despiadada, el atelier de Laura es literalmente una pausa en el tiempo.